Y por fin vivieron felices Shrek Forever After. Estados Unidos, 2010.
Dirección: Mike Mitchell. Voces: Mike Myers, Eddie Murphy, Cameron Diaz, Antonio Banderas, Julie Andrews, Jon Hamm, John Cleese y Walt Dohm (en la versión original). Guión: Josh Klausner y Darren Lemke. Fotografía: Yong Duk Jhun. Música: Harry Gregson-Williams. Dirección de arte: Max Boas y Michael Hernandez. Duración: 93 minutos.
Shrek siempre va a ser Shrek. Y con esta pequeña tautología quiero decir que, de alguna u otra manera, el argumento y los diálogos siempre van a combinar la ironía –a veces no muy fina- con el humor, los personajes siempre van a ser queribles y la plasticidad de la fotografía y el uso de una técnica expresiva están garantizados. Pero es verdad que el ogro es por cuarta vez protagonista y a veces, en estos casos, los recursos se repiten y se agotan –escasez de creatividad y originalidad en el relato que se había hecho notoria en la segunda y tercera parte de la saga-.
Cuando todos creíamos que la familia de ogros comía perdices, Shrek, devenido en atracción turística, atraviesa una crisis casi existencial. Lejos de ser el malo de los cuentos, se convirtió en un estresado marido ejemplar y padre de tres fastidiosos ogritos. Harto de la rutina, a Shrek no le queda otra que hacer un pacto con Rumplestiltskin –desde ahora Rumpel- para estar por 24 horas en una realidad paralela donde nunca rescató a Fiona y no tiene amigos. El asunto es que, por un artilugio de Rumpel o un enrevesado argumento, para recuperar su mundo, Shrek debe darle un beso de amor a Fiona antes del amanecer.
A esta despedida faltaron pocos, pero los personajes secundarios que aparecen en este reino Muy Muy Lejano, ya no son los que eran antes. Y si bien Jenji gladiador es un hallazgo, a la segunda vez que saca panza el gato gordo, uno empieza a extrañar al gatito seductor. Mientras que elpapel del Flautista de Hamelin es omitible, a Rumpel le falta astucia para ser villano y, en cambio, le sobran unos cuantos parlamentos.
Aún apelando a recursos que demostraron ser efectivos, Shrek 4 nunca alcanza la calidad de la primera y de a ratos es muy entretenida pero a la historia le falta gancho. Lo bueno es que mejora con creces sus dos últimas aventuras, convirtiéndose en un final más que respetable.